martes, 20 de junio de 2017

POR QUÉ SEGUIR ESCRIBIENDO

El lunes 19 de junio muchos nos encontramos circulando por las redes sociales el artículo escrito por José de la Rosa titulado Por qué dejé de escribir. Lo comparto aquí por si aún no lo habéis leído y porque he escrito este artículo teniendo este primero muy presente: http://docerazones.blogspot.com.es/2017/06/por-que-deje-de-escribir-por-j-de-la.html
Todos los que leímos las palabras de José de la Rosa y nos sentimos identificados no pudimos más que darle la razón al autor (al menos, en parte) y compartirlo en nuestras redes sociales. Y digo que en parte, pues aunque yo también estoy bastante harta de ciertas cosas de lo que es ser escritor hoy en día, no se me ocurriría por ello dejar un año entero de escribir. He tenido crisis, pero no tan largas. Al cabo de uno o dos meses, siempre acabo por escribir algo, aunque no llegue a acabarlo (lo que me recuerda la gran cantidad de trabajos por terminar que tengo. Sí, ¡soy un desastre!).  



¿De qué estamos hartos los escritores? Como bien dice el artículo de José de la Rosa, aunque yo os lo resuma aquí, básicamente de tener que pasar más tiempo dedicándole tiempo a la promoción de nuestro libro en blogs, redes sociales, etc, que a la propia escritura. En estos tiempos que corren, todos, tanto los autoeditados como los que publican con las editoriales que te dejan de margen un 10 % de las ventas o menos tenemos que convertirnos a la fuerza, así, en e-Scritores (el término lo he cogido también del artículo de José de la Rosa, que conste). ¿Y merece al final la pena buscar tanta visibilidad en este maremágnum de redes sociales y demás? Menos de lo que vale nuestro esfuerzo, desde luego.
En mi caso, el hartazgo empezó con el crowdfunding de Elías y los ladrones de magia, en el verano 2013. Tenía un trabajo a tiempo parcial y cuando no estaba en él, tenía que estar en redes publicando post en el blog del libro, hablando del tema en grupos de Facebook e inventando mil y una historias para llamar la atención. Al final, me quedó poco tiempo para revisar el manuscrito antes de publicarlo, por lo que muchos lectores han encontrado en él errores de todo tipo (desde aquí aprovecho para disculparme con todos los que lo tengáis; si alguna vez una editorial se anima a reeditarlo, os prometo una revisión estupendísima). Una vez publicado el libro, lejos de poder relajarme, tuve que seguir dando la matraca en redes sociales, blogs y demás para buscar nuevos lectores. Así durante un tiempo que me pareció una condena.
Con Corazones en barbecho admito que igual no me esforcé tanto. Esta novela la publiqué en Amazon y, como todavía era una criaturilla inocente, pensaba que la gente llegaría a la historia solita. Nada más lejos de la realidad: Amazon es una verdadera jungla de libros, y si no haces campañas por todas partes, al final no compra tu libro ni Perry. Pero, como digo, no me empleé tanto. Estaba agotada y llegó un momento en el que me rendí (tampoco sé si habría merecido la pena seguir con campañas más agresivas durante más tiempo; a día de hoy sigo convencida de que no supe transmitir de qué iba al historia, de ahí el problema).



En definitiva, que esto de ser un escritor moderno y tener que buscarte los lectores, sea como sea, es muy cansino. Pero no hasta el punto de querer dejar de escribir. Al menos, no por mi parte.
Si eres escritor y estás decaído en estos momentos y estás pensando en dejarlo, intenta pensar en los siguientes puntos:
-Tú escribes porque te gusta escribir. Piensa en los inicios, cuando no te leía nadie o te leían dos amigos. ¿Merecía la pena? ¡Claro que sí! La ilusión de conseguir plasmar tus ideas en el papel, el poder leerlas a esos dos o tres colegas. ¿En qué momento nos olvidamos de eso? ¿En qué momento dejamos de darnos cuenta de que aunque no sean tantos todos tenemos lectores esperando una nueva publicación nuestra?
-Tú escribes porque lo has intentado con otras cosas pero siempre vuelves a la escritura. Es tu vocación, la actividad con la que te sientes realizado. Mira José de la Rosa: se ha pasado un año sin hacerlo, vale, pero, ¿a que no lo va a dejar para siempre? Yo no lo creo. Las crisis vienen y van, pero tu espíritu escritor permanece, aunque esté aletargado y haya que darle algún aliciente para despertarlo.
-Cuando dejas las redes sociales y tus blogs, no solo dejas a tus lectores, sino también a buenos amigos por el camino. Si no quieres estar haciendo promociones de tus libros durante un tiempo, no lo hagas. Comparte vídeos de gatitos, de perritos o chistes de las caras de Bélmez, pero no te olvides que tras las otras pantallas hay personas reales que te aprecian como escritor, pero, sobre todo, como persona.
-Si necesitas ayuda con las promociones de tus libros, ¡pídela! Estoy segura de que siempre vas a encontrar amigos que te ayuden con este trabajazo. Y seguro que tienen ideas frescas que te ayudan mucho.
-Las redes sociales no solo te ayudan a ponerte en contacto con otros escritores y lectores, sino también, a veces, con editores que puede que en algún momento de tu vida te den esa oportunidad que tanto ansías.
-¿Y si esto de tener que promocionar tú mismo tus cosas fuera una moda pasajera? ¿Y si el año que viene de pronto lo que se lleva es que los lectores se vuelvan locos buscándote activamente? Y tú mientras sin tener nada nuevo que ofrecer porque has dejado de escribir, ¡ja!
-ESCRIBE, ESCRIBE, ESCRIBE. La modernidad está haciendo que nos preocupemos de lo accesorio y no nos centremos en lo que de verdad importa.
Si estos puntos no te motivan a seguir adelante, encuentra los tuyos propios. Pero, amigo escritor, si de verdad te gusta escribir, ¡no lo dejes!



Me despido dando las gracias a todos por leer este artículo. Aunque al final siempre os dé por comentar en Facebook, os invito a dejar comentarios en el blog sobre este tema, ¡seguro que tenéis mucho que decir sobre el mismo!

domingo, 18 de junio de 2017

Reseña: RESORT, de Juan Carlos Márquez.

Título: Resort
Autor: Juan Carlos Márquez
Publica: Salto de Página
Páginas: 128
Precio: 14,50 €

Para muchos, el verano es tiempo de vacaciones, vivencias en familia y estancias en hoteles en régimen de pensión completa, siempre que la economía lo permita. Los complejos hoteleros se llenan así de alemanes, belgas, ingleses y españoles que van de la piscina a la playa y de la playa al restaurante del hotel, casi sin mutar la rutina de un día a otro. Pero, ¿qué se esconde realmente tras este tipo de vacaciones? Para averiguarlo, nada mejor que leer Resort, la nueva novela de Juan Carlos Márquez que a continuación os comento.
Verano, algún lugar de la costa española. Un matrimonio y su hijo pequeño llegan al hotel en el que van a pasar sus vacaciones en régimen de todo incluido. Mientras se pelean con otros huéspedes por conseguir la mejor comida del bufet, un buen puesto cerca de la orilla o unos gorros para los juegos de la piscina, desaparece un niño alemán. Antes de alertar a la población y los medios de comunicación de tan terrible hecho, la policía decide infiltrar a varios de sus agentes entre los huéspedes del hotel con el fin de investigar lo sucedido. ¿Conseguirán los agentes encontrar al chico antes de que la noticia alarme a la población?
A menudo me imagino los hoteles poblados de extranjeros en verano, cuando lo cierto es que muchas familias españolas también deciden dejarse de complicaciones organizativas, rascarse el bolsillo y pasar el agosto en alguno de estos pequeños feudos costeros. Y así es como comienza esta historia. Tras un largo año laboral, de colegios y rutinas, llega en verano y una familia española compuesta por tres miembros, padre, madre y niño, ponen rumbo a sus merecidas vacaciones. Tal vez haya opciones más baratas y más originales, pero esta familia lo tiene claro: quieren lo de todos los años, o sea, el hotel cerca de la playa con actividades para niños y adultos, comida de dudosa calidad y normas que todo el mundo parece saltarse. Al calor insoportable y a la escasez de agua caliente a la hora punta de las duchas pronto se les sumarán otras pequeñas molestias personales y familiares que iremos desgranando durante la lectura: el poco tiempo de intimidad que tienen los padres, lo aburridas de las actividades tanto para niños como para adultos, la existencia de vecinos que se quedan siempre con los mejores sitios en la playa o el comedor…
Por otra parte, poco después de la llegada de la familia al resort, un niño alemán desaparece y una pareja de policías, ella soltera y él casado y padre primerizo y reciente, se instalan en el hotel haciéndose pasar por clientes para investigar la desaparición de un niño alemán al que nadie parece recordar ni echar en falta. El padre primerizo no parece muy contento por su reciente paternidad, y la cercanía con su compañera, joven y esbelta, hacen que afloren los sentimientos más insospechados.
Gracias a las vivencias de los tres miembros de la familia y de los policías, nos encontramos con la verdadera naturaleza humana al desnudo, tan auténtica como, a veces, incómoda en este mundo de correctismos políticos y mensajes supuestamente positivos en el que vivimos. Una naturaleza llena de fantasías sexuales, berrinches, olores desagradables y pocas ganas de entender al prójimo, menos aún en verano, este tipo para gastar con alegría del dinero ganado a lo largo del año en unas vistosas vacaciones en un hotel que, visto desde fuera, más parece un internado.
Resort, en definitiva, es una novela divertidamente ácida a la par que realista hasta el más mínimo detalle, que ahonda, en tan pocas páginas, en la psique de sus personajes para hablarnos sobre lo poco idílico que tiene el verano, lo forzadas que pueden ser las relaciones con los familiares en esta época del año y la sociedad consumista, individualista y superficial en la que nos vemos sumidos. Hasta el punto de no darle importancia a la desaparición de un niño en un hotel de lujo. Pero, ¿qué fue de ese pequeño alemán que nadie recuerda? Lo dicho: tendrás que leer esta novela, encajar todas las piezas que Juan Carlos Márquez te da en forma de breves capítulos y llegar hasta el final para saber la verdad sobre este asunto. O tal vez no. En todo caso, no dejes de visitar Resort, el hotel más increíble de este verano de 2017.
Cristina Monteoliva


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martes, 13 de junio de 2017

Reseña: EL ASESINO DEL ACANTILADO, de Antonio Manzanera.

Título: El asesino del acantilado
Autor: Antonio Manzanera
Editorial: Ediciones B
Páginas: 352
Precio: 19 € / 7,59 € (epub)


Probablemente, al ver una novela con un título como El asesino del acantilado, ya creáis saber lo que os vais a encontrar en ella: una novela de género negro en la que un fulano campea por ahí ejerciendo el antiguo oficio de asesino psicópata, y un solitario detective, o un amargado policía, que lo persigue para evitar que lo haga. Ya os anticipo que su autor, Antonio Manzanera, no se lo va a poner tan fácil ni al lector ni a mí, que tengo que tratar de explicar el clima de intriga que consigue sin contaros más de lo que debiera para que podáis disfrutar plenamente de esta gran novela.
Estamos en el año 1984 y Cheney Moore es un detective de la ciudad de Los Ángeles. ¿Un detective? ¿No es lo contrario de lo que os he dicho al principio?  Cierto.  Además es un poco solitario, pero no es bueno sacar conclusiones precipitadas, como bien sabe el señor Moore. Un buen día, un tal Charlie Wilson, presunto taxista, le pide que investigue la muerte de Ralph Sanders, un recluso que, justo cuando sale de prisión, alguien se apresura a darle matarile. Tampoco es que al taxista le preocupe especialmente su muerte. Lo que realmente le interesa es que Ralph Sanders fue encarcelado por dar un golpe en el banco en el que trabajaba y nadie sabía muy bien si tenía el dinero y, de ser así, dónde lo tenía escondido.  De manera que Wilson contrata a Moore para que averigüe dónde escondía el dinero.  Moore sabe perfectamente que el caso es muy poco ortodoxo,  pero llevado por sus necesidades pecuniarias y, tal vez, por su propia curiosidad, decide aceptarlo.
Moore se encuentra investigando un caso bajo presiones de la policía que, al mismo tiempo que recela del trabajo del detective, colabora con él para tratar de obtener información. También aparece en el laberinto de intereses Frank Madison, un antiguo guardia de prisiones, que ahora tiene una empresa de seguridad y que también paga a Moore a cambio de mantenerlo informado de sus investigaciones. Incluso hay quien apunta la implicación de la mafia italiana de Los Ángeles.  
Muchos, demasiados, parecían tener interés en eliminar a Ralph Sanders. Pero en todo ese caos, Moore no puede obviar el hecho de que el modus operandi con el que se le dio pasaporte recuerda al asesino del acantilado, un asesino en serie que actuó años atrás en Los Ángeles y que, después de muchos años sin actuar, la policía dio como caso cerrado. Toda una trama de personajes que Antonio Manzanera irá desgranando de principio a fin o, mejor dicho, de fin a principio.
En El asesino del acantilado Antonio Manzanera va más allá de los habituales flash-back en los que en las novelas de género negro nos cuentan los acontecimientos pasados. El libro remonta los acontecimientos hacia atrás, por lo que no sólo nos mantiene con la intriga, sino que obliga al lector a ir rellenando los huecos que le han ido dejando los acontecimientos futuros con lo que va descubriendo del pasado.  Tanto por la historia como por su forma narrativa, es una novela muy recomendable para los amantes de la intriga.  Por muy curtidos que estéis en la novela negra, os sorprenderá.
Sergio M. Planas



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jueves, 8 de junio de 2017

Reseña: EL VENDIDO, de Paul Beatty

Título: El vendido
Autor: Paul Beatty
Traducción: Iñigo García Ureta
Publica: Malpaso
Páginas: 368
Precio: 22 € /8,99 € (ebook)

¿Cómo reaccionarías si alguien que conocieras decidiera esclavizar a su vecino? Pero, ¿y si te contaran que el propio vecino le habría pedido al primero que lo tratara como su esclavo, por el bien de la comunidad y el suyo propio? ¿No te parecería una verdadera locura? Si quieres conocer la historia que hay detrás de este punto de partida tan disparatado, no tienes más que leer El vendido, la genialísima novela de Paul Beatty ganadora del Premio Booker 2016. Si necesitas más argumentos, no tienes más que seguir leyendo este artículo.  
El narrador y protagonista de esta historia, un hombre que jamás antes había cometido un delito (al menos, ninguno grave, según su opinión), nunca imaginaría que en un momento de su vida acabaría ante el Tribunal Supremo de los Estados Unidos de América. Pero, de hecho, así es. Se le culpa de algo tan grave como la restitución de la segregación racial en el colegio de Dickens, un pueblucho de California que habría sido borrado de todos los mapas con tal de no perjudicar los intereses inmobiliarios de los más pudientes de la zona, y la esclavización de Hominy Jenkins, el actor que diera vida a uno de los niños de la mítica serie de televisión en blanco y negro La pandilla. Lo que no saben los jueces es que hay una explicación para todo eso. Una bastante buena que hará que no solo los jueces queden convencidos de la legitimidad de sus actos, sino también a todos los lectores que lleguen hasta el final de esta novela (al menos, hasta cierto punto).
Todo comienza con un chico criado de una forma totalmente atípica por su padre, un afroamericano profesor en la universidad y convencido científico social, en Dickens, un pueblo de California en el que es raro encontrar una persona de rasgos caucásicos. Es más: Dickens reúne todas las virtudes y defectos de un gueto marginal, cosa que no afecta en absoluto a sus habitantes, pero sí a los habitantes de las localidades vecinas, que deciden, de la noche a la mañana, borrar del mapa el pueblo, dejando a los que lo ocupan en un limbo territorial y anímico.
Nuestro protagonista y narrador quiere volver a poner a Dickens en el mapa. Por otro lado, su vecino y amigo, Hominy Jenkins, quiere solucionar su problema con la depresión convirtiéndose en su esclavo y, más tarde, ocurre lo de la segregación en el colegio. Desde luego, contado así, no tiene ni pies ni cabeza. ¡Tampoco lo tiene para nuestro pobre protagonista!, un hombre que solo quiere cultivar los exóticos frutos de su granja, vender sus increíbles hierbas, cuidar a sus animales y conquistar el corazón del amor de su vida. Pero, ¿y si de pronto se diera cuenta de que todo, de alguna manera, sí que tiene sentido, y que es la mejor vía para conseguir que Dickens vuelva a existir?
El vendido es una sátira que pone sobre la mesa los problemas de convivencia que existen en los Estados Unidos de América, un país donde el pasado está siempre muy presente, los ricos son cada vez más ricos mientras los pobres saben que jamás dejarán de hacer malabares para llegar a fin de mes, la igualdad es algo que en la práctica no acaba de materializarse, el narcisismo es una enfermedad que padecen tantos unos como otros, la corrección política es pura hipocresía y la incorrección denota que hay algo que no está funcionando bien. Puesto que las medidas tomadas hasta la fecha, como la discriminación positiva, no funcionan en la práctica para solventar el problema de las minorías oprimidas, Paul Beatty nos propone una solución al problema tan disparatada, que, sin duda, tiene cierto sentido: la implantación de un modelo de psicología inversa que incluye la segregación racial y la esclavitud. El cómo lo hace y si realmente funciona, amigos, tendréis que leerlo. Pero con mucha atención, porque incluso cuando Beatty parece contarnos un chascarrillo, en realidad nos está invitando a reflexionar y a plantearnos todo lo que sabíamos antes de leer este libro. Imposible saltarse ni una sola palabra.
Como toda buena sátira, y esta es probablemente una de las mejores que leas últimamente, El vendido nos ofrece un buen número de situaciones desternillantes, personajes con carácter y poco sentido del ridículo, giros inesperados y un protagonista que se ve empujado a tomar las riendas de la situación cuando él solo quería volver a poner el nombre de su pueblo en el mapa. Resulta increíble que en menos de cuatrocientas páginas quepan tantas aventuras, anécdotas y disparates. Y eso que, tal y como confiesa veladamente el autor en cierto momento, en realidad él lo que pensaba era publicar un ensayo. Pero, ¿qué mejor que una entretenida novela, tan genial e inolvidable, para inculcar en el público general tan importantes mensajes de fondo?
¿Qué puedo decir más sobre El vendido que no haya hecho ya, sin estropear la grata sorpresa que supone su lectura? Poco. Solo que si os gustan las buenas sátiras, tenéis ganas de reír como locos a la par que pensáis en las cosas que pasan tanto en el otro lado del charco como en vuestra propia ciudad y queréis conocer la verdadera historia de La pandilla, tenéis que haceros ya con un ejemplar de esta maravilla de libro. ¡Ahora mismo!
Cristina Monteoliva



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miércoles, 7 de junio de 2017

Reseña: LA CACERÍA, de J. M. Peace

Título: La cacería
Autora: J. M. Peace
Traducción: Martín Rodríguez-Courel
Publica: Ediciones B
Páginas: 352
Precio: 17,50 €

¿Te has cansado ya de las novelas negras americanas, nórdicas o españolas? ¿Quieres conocer cómo es la literatura policiaca de lugares aún más remotos? ¿Qué tal un viaje literario y criminal a Australia? Tal y como el que nos propone La cacería, la novela de J. M. Peace de la que hoy os voy a hablar.
Sammi Willis adora a su novio Gavin. Sin embargo, no aguanta discutir con él sobre ciertos temas que la hacen creer que él intenta controlarla. Una tarde, tras una de tantas broncas, Sammi monta en su coche y conduce varias horas hasta la localidad en la que vive su amiga Candy. La idea es salir de marcha con Candy esa noche y volver a casa justo antes de entrar a trabajar en la comisaría de policía. Sin embargo, las cosas no salen como ella esperaba. Su instinto policial le falla en el peor momento y acaba siendo la presa perfecta de un psicópata. El criminal pretende cazarla dentro de un bosque, como si de un jabalí se tratara. ¿Conseguirá Sammi ser más lista que él?
Sammi Willis, uno de los principales personajes de esta novela coral, es una agente de policía en Angel´s Crossing, Australia, que vive con Gavin, su novio mecánico. Ambos tienen una buena relación, aunque de vez en cuando Sammi piensa que Gavin quiere controlarla y discuten. La última discusión la lleva de viaje a una localidad lejana, con la idea de pasar una noche de juerga, aunque su idea de pasarlo bien sea mucho más tranquila que la de su alocada amiga Candy. Poco la hace sospechar, sin embargo, que la noche acabará con ella secuestrada y convertida en la presa de un psicópata obsesionado con la caza, especialmente la de mujeres. Su resistencia y su astucia serán claves a la hora de sobrevivir a esta experiencia, así como la esperanza de volver junto a sus seres queridos.
Muchos son los policías, en distintas localidades, que se ponen en marcha en cuanto Gavin da la voz de alarma. De todos ellos, la que jugará un papel más importante a la hora de dar con el criminal e intentar salvar a Sammi será Janine Postlewaite, una ambiciosa subinspectora dispuesta a encontrar como sea a la joven policía con vida.
El tiempo juega en contra de Sammi, sin lugar a dudas. Esta es una novela que transcurre a lo largo de cuatro días, la mayoría de ellos, muy angustiosos para nuestra víctima.
Si bien tanto el título como la portada y la sinopsis podrían hacer pensar que esta es una novela griplit, es decir, una historia protagonizada por una mujer con una complicada, incluso retorcida, psicología, lo cierto es que nos encontramos ante una novela negra que no entra dentro de esta categoría. Y es que Sammi es inteligente y fuerte, pero también está tan asustada como cualquier otra víctima; no olvida sus conocimientos policiales, pero también se deja llevar por los nervios del momento; sabe que está en desventaja, pero no se rinde a la hora de encontrar una salida. Aunque esta no tenga nada de retorcida. Aquí el realismo se superpone a la fantasía.
¿En qué se diferencia entonces La cacería a otras novelas similares? Yo diría que al detalle de la investigación policial. J. M. Peace es, además de escritora, policía, y se ha cuidado mucho de plantear un procedimiento limpio, detallado y creíble, y en mostrar un caso que, lamentablemente, podría ocurrir en el mundo real.
La cacería, en definitiva, es una novela negra cargada de emoción, personajes creíbles y procedimientos detallados que nos transporta a los bosques de Australia, a sus costumbres y a la forma de tratar los asuntos peliagudos que tiene la policía del país. Una historia que transcurre a contrarreloj para su protagonista, una policía convertida en víctima de un psicópata muy peligroso. Un libro, sin duda, que está esperando que lo leas este verano. ¿Te atreves a entrar en el bosque con Sammi?
Cristina Monteoliva


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jueves, 1 de junio de 2017

Reseña: EL COLOR DEL SILENCIO, de Elia Barceló.

Título: El color del silencio
Autora: Elia Barceló
Publica: Roca Editorial
Páginas: 480
Precio: 19,90 € / 8,99 € (ebook)

Todos tenemos heridas producidas por dramáticos sucesos acontecidos en nuestro pasado. Unas cicatrizan después de un tiempo; otras, no lo hacen nunca. Estas últimas nos atormentan, nos hacen preguntarnos por el porqué de aquello tan terrible una y otra vez. Pero, ¿y si la verdad fuera aún más dolorosa de lo que podríamos imaginar? La respuesta tal vez la encuentres en El color del silencio, la nueva novela de Elia Barceló de la que hoy os vengo a hablar.
Helena Guerrero es una famosa pintora española afincada en Australia desde hace años. Incapaz de olvidar la trágica muerte de su hermana Alicia en 1969 en la finca familiar de Rabat, Marruecos, decide viajar de Adelaida a Sidney para asistir a un tipo de terapia denominada “constelación”. Tras un fin de semana que, lejos de aclararle nada, la deja más llena de dudas todavía, viaja a Madrid con motivo de la boda de Almudena, su única nieta. Una vez en la capital, y gracias, entre otros, precisamente a Almudena, Helena llegará hasta un buen número de documentos que le aclararán muchas cosas no solo sobre la terrible muerte de su hermana, sino también sobre el pasado de sus padres. ¿Será esta pintora de mal carácter pero corazón frágil capaz de soportar todo lo que averigüe?
Helena Guerrero fue una joven alegre y libre hasta el año 1969, cuando falleció su hermana Alicia. Era un día de fiesta en la casa familiar de Rabat y la noticia resultó tan traumática, que con setenta años aún no ha podido superarla. Tras años refugiándose en la pintura y en su vida como mujer libre, esquivando a todos sus familiares y solo apoyándose en su actual pareja, Carlos, Helena decide por fin encontrar respuestas.
Para entender qué pasó en 1969, la narración no solo nos llevará con Helena a la Australia, la España y el Marruecos de la actualidad, sino también a la juventud de sus padres, Goyo y Blanca, en España y Marruecos, y a aquel año fatídico en el que todos los miembros de la hasta entonces feliz familia perdieron a la joven y talentosa Alicia. Gracias a estos viajes en el espacio y en el tiempo, pasado y presente, sabremos que los padres de Helena no eran exactamente como ella creía y que su hermana, casada con Jean Paul, aquel apuesto francés, tampoco.
Aunque Helena Guerrero, la pintora hiperrealista que siempre pone una sombra en sus obras, de mal carácter y que no siente casi ningún apego por sus familiares vivos, es la protagonista de esta historia, lo cierto es que en este libro conoceremos a un buen número de interesantes personajes secundarios: Carlos, el novio editor australiano de Helena, con tan buen ojo para la investigación; Almudena, la nieta que se muere por conseguir el afecto de su abuela, tanto tiempo ausente; Álvaro, el hijo de Helena, al desde muy pequeño que dejara con su padre para vivir su vida; Paloma, la diseñadora de modas madrileña; Jean Paul, el cuñado que reclama la presencia de Helena cuando se encuentra a las puertas de la muerte; Marc, el hijastro de Álvaro, tan ansioso por seguir los pasos de Helena en la pintura; Alicia, la hermana muerta prematuramente, tan llena de virtudes y secretos; Blanca, la sufrida madre de Helena Y Gregorio, el padre que fingía ser un rico comerciante cuando en realidad se dedicaba a cosas bien distintas en la vida.
El color del silencio, en definitiva, es una novela de intriga de corte sentimental que nos habla con detalles de la historia de España y Marruecos más reciente, aunque la trama principal gire en torno a los secretos de una familia, a sus misterios sin resolver y a las heridas que quedaron para Helena, la única superviviente de una época feliz que jamás se repetirá. Es esta una historia de olores y paisajes, de preguntas e inquietudes: de verdades que han de ver la luz cincuenta años después. Una obra apasionada  y apasionante que, sin duda, resolverá las dudas de su protagonista y dará muy buenos momentos a los lectores de este género que se adentren en sus páginas. ¿Serás tú uno de ellos?
Cristina Monteoliva


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