martes, 20 de junio de 2017

POR QUÉ SEGUIR ESCRIBIENDO

El lunes 19 de junio muchos nos encontramos circulando por las redes sociales el artículo escrito por José de la Rosa titulado Por qué dejé de escribir. Lo comparto aquí por si aún no lo habéis leído y porque he escrito este artículo teniendo este primero muy presente: http://docerazones.blogspot.com.es/2017/06/por-que-deje-de-escribir-por-j-de-la.html
Todos los que leímos las palabras de José de la Rosa y nos sentimos identificados no pudimos más que darle la razón al autor (al menos, en parte) y compartirlo en nuestras redes sociales. Y digo que en parte, pues aunque yo también estoy bastante harta de ciertas cosas de lo que es ser escritor hoy en día, no se me ocurriría por ello dejar un año entero de escribir. He tenido crisis, pero no tan largas. Al cabo de uno o dos meses, siempre acabo por escribir algo, aunque no llegue a acabarlo (lo que me recuerda la gran cantidad de trabajos por terminar que tengo. Sí, ¡soy un desastre!).  



¿De qué estamos hartos los escritores? Como bien dice el artículo de José de la Rosa, aunque yo os lo resuma aquí, básicamente de tener que pasar más tiempo dedicándole tiempo a la promoción de nuestro libro en blogs, redes sociales, etc, que a la propia escritura. En estos tiempos que corren, todos, tanto los autoeditados como los que publican con las editoriales que te dejan de margen un 10 % de las ventas o menos tenemos que convertirnos a la fuerza, así, en e-Scritores (el término lo he cogido también del artículo de José de la Rosa, que conste). ¿Y merece al final la pena buscar tanta visibilidad en este maremágnum de redes sociales y demás? Menos de lo que vale nuestro esfuerzo, desde luego.
En mi caso, el hartazgo empezó con el crowdfunding de Elías y los ladrones de magia, en el verano 2013. Tenía un trabajo a tiempo parcial y cuando no estaba en él, tenía que estar en redes publicando post en el blog del libro, hablando del tema en grupos de Facebook e inventando mil y una historias para llamar la atención. Al final, me quedó poco tiempo para revisar el manuscrito antes de publicarlo, por lo que muchos lectores han encontrado en él errores de todo tipo (desde aquí aprovecho para disculparme con todos los que lo tengáis; si alguna vez una editorial se anima a reeditarlo, os prometo una revisión estupendísima). Una vez publicado el libro, lejos de poder relajarme, tuve que seguir dando la matraca en redes sociales, blogs y demás para buscar nuevos lectores. Así durante un tiempo que me pareció una condena.
Con Corazones en barbecho admito que igual no me esforcé tanto. Esta novela la publiqué en Amazon y, como todavía era una criaturilla inocente, pensaba que la gente llegaría a la historia solita. Nada más lejos de la realidad: Amazon es una verdadera jungla de libros, y si no haces campañas por todas partes, al final no compra tu libro ni Perry. Pero, como digo, no me empleé tanto. Estaba agotada y llegó un momento en el que me rendí (tampoco sé si habría merecido la pena seguir con campañas más agresivas durante más tiempo; a día de hoy sigo convencida de que no supe transmitir de qué iba al historia, de ahí el problema).



En definitiva, que esto de ser un escritor moderno y tener que buscarte los lectores, sea como sea, es muy cansino. Pero no hasta el punto de querer dejar de escribir. Al menos, no por mi parte.
Si eres escritor y estás decaído en estos momentos y estás pensando en dejarlo, intenta pensar en los siguientes puntos:
-Tú escribes porque te gusta escribir. Piensa en los inicios, cuando no te leía nadie o te leían dos amigos. ¿Merecía la pena? ¡Claro que sí! La ilusión de conseguir plasmar tus ideas en el papel, el poder leerlas a esos dos o tres colegas. ¿En qué momento nos olvidamos de eso? ¿En qué momento dejamos de darnos cuenta de que aunque no sean tantos todos tenemos lectores esperando una nueva publicación nuestra?
-Tú escribes porque lo has intentado con otras cosas pero siempre vuelves a la escritura. Es tu vocación, la actividad con la que te sientes realizado. Mira José de la Rosa: se ha pasado un año sin hacerlo, vale, pero, ¿a que no lo va a dejar para siempre? Yo no lo creo. Las crisis vienen y van, pero tu espíritu escritor permanece, aunque esté aletargado y haya que darle algún aliciente para despertarlo.
-Cuando dejas las redes sociales y tus blogs, no solo dejas a tus lectores, sino también a buenos amigos por el camino. Si no quieres estar haciendo promociones de tus libros durante un tiempo, no lo hagas. Comparte vídeos de gatitos, de perritos o chistes de las caras de Bélmez, pero no te olvides que tras las otras pantallas hay personas reales que te aprecian como escritor, pero, sobre todo, como persona.
-Si necesitas ayuda con las promociones de tus libros, ¡pídela! Estoy segura de que siempre vas a encontrar amigos que te ayuden con este trabajazo. Y seguro que tienen ideas frescas que te ayudan mucho.
-Las redes sociales no solo te ayudan a ponerte en contacto con otros escritores y lectores, sino también, a veces, con editores que puede que en algún momento de tu vida te den esa oportunidad que tanto ansías.
-¿Y si esto de tener que promocionar tú mismo tus cosas fuera una moda pasajera? ¿Y si el año que viene de pronto lo que se lleva es que los lectores se vuelvan locos buscándote activamente? Y tú mientras sin tener nada nuevo que ofrecer porque has dejado de escribir, ¡ja!
-ESCRIBE, ESCRIBE, ESCRIBE. La modernidad está haciendo que nos preocupemos de lo accesorio y no nos centremos en lo que de verdad importa.
Si estos puntos no te motivan a seguir adelante, encuentra los tuyos propios. Pero, amigo escritor, si de verdad te gusta escribir, ¡no lo dejes!



Me despido dando las gracias a todos por leer este artículo. Aunque al final siempre os dé por comentar en Facebook, os invito a dejar comentarios en el blog sobre este tema, ¡seguro que tenéis mucho que decir sobre el mismo!

domingo, 18 de junio de 2017

Reseña: RESORT, de Juan Carlos Márquez.

Título: Resort
Autor: Juan Carlos Márquez
Publica: Salto de Página
Páginas: 128
Precio: 14,50 €

Para muchos, el verano es tiempo de vacaciones, vivencias en familia y estancias en hoteles en régimen de pensión completa, siempre que la economía lo permita. Los complejos hoteleros se llenan así de alemanes, belgas, ingleses y españoles que van de la piscina a la playa y de la playa al restaurante del hotel, casi sin mutar la rutina de un día a otro. Pero, ¿qué se esconde realmente tras este tipo de vacaciones? Para averiguarlo, nada mejor que leer Resort, la nueva novela de Juan Carlos Márquez que a continuación os comento.
Verano, algún lugar de la costa española. Un matrimonio y su hijo pequeño llegan al hotel en el que van a pasar sus vacaciones en régimen de todo incluido. Mientras se pelean con otros huéspedes por conseguir la mejor comida del bufet, un buen puesto cerca de la orilla o unos gorros para los juegos de la piscina, desaparece un niño alemán. Antes de alertar a la población y los medios de comunicación de tan terrible hecho, la policía decide infiltrar a varios de sus agentes entre los huéspedes del hotel con el fin de investigar lo sucedido. ¿Conseguirán los agentes encontrar al chico antes de que la noticia alarme a la población?
A menudo me imagino los hoteles poblados de extranjeros en verano, cuando lo cierto es que muchas familias españolas también deciden dejarse de complicaciones organizativas, rascarse el bolsillo y pasar el agosto en alguno de estos pequeños feudos costeros. Y así es como comienza esta historia. Tras un largo año laboral, de colegios y rutinas, llega en verano y una familia española compuesta por tres miembros, padre, madre y niño, ponen rumbo a sus merecidas vacaciones. Tal vez haya opciones más baratas y más originales, pero esta familia lo tiene claro: quieren lo de todos los años, o sea, el hotel cerca de la playa con actividades para niños y adultos, comida de dudosa calidad y normas que todo el mundo parece saltarse. Al calor insoportable y a la escasez de agua caliente a la hora punta de las duchas pronto se les sumarán otras pequeñas molestias personales y familiares que iremos desgranando durante la lectura: el poco tiempo de intimidad que tienen los padres, lo aburridas de las actividades tanto para niños como para adultos, la existencia de vecinos que se quedan siempre con los mejores sitios en la playa o el comedor…
Por otra parte, poco después de la llegada de la familia al resort, un niño alemán desaparece y una pareja de policías, ella soltera y él casado y padre primerizo y reciente, se instalan en el hotel haciéndose pasar por clientes para investigar la desaparición de un niño alemán al que nadie parece recordar ni echar en falta. El padre primerizo no parece muy contento por su reciente paternidad, y la cercanía con su compañera, joven y esbelta, hacen que afloren los sentimientos más insospechados.
Gracias a las vivencias de los tres miembros de la familia y de los policías, nos encontramos con la verdadera naturaleza humana al desnudo, tan auténtica como, a veces, incómoda en este mundo de correctismos políticos y mensajes supuestamente positivos en el que vivimos. Una naturaleza llena de fantasías sexuales, berrinches, olores desagradables y pocas ganas de entender al prójimo, menos aún en verano, este tipo para gastar con alegría del dinero ganado a lo largo del año en unas vistosas vacaciones en un hotel que, visto desde fuera, más parece un internado.
Resort, en definitiva, es una novela divertidamente ácida a la par que realista hasta el más mínimo detalle, que ahonda, en tan pocas páginas, en la psique de sus personajes para hablarnos sobre lo poco idílico que tiene el verano, lo forzadas que pueden ser las relaciones con los familiares en esta época del año y la sociedad consumista, individualista y superficial en la que nos vemos sumidos. Hasta el punto de no darle importancia a la desaparición de un niño en un hotel de lujo. Pero, ¿qué fue de ese pequeño alemán que nadie recuerda? Lo dicho: tendrás que leer esta novela, encajar todas las piezas que Juan Carlos Márquez te da en forma de breves capítulos y llegar hasta el final para saber la verdad sobre este asunto. O tal vez no. En todo caso, no dejes de visitar Resort, el hotel más increíble de este verano de 2017.
Cristina Monteoliva


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martes, 13 de junio de 2017

Reseña: EL ASESINO DEL ACANTILADO, de Antonio Manzanera.

Título: El asesino del acantilado
Autor: Antonio Manzanera
Editorial: Ediciones B
Páginas: 352
Precio: 19 € / 7,59 € (epub)


Probablemente, al ver una novela con un título como El asesino del acantilado, ya creáis saber lo que os vais a encontrar en ella: una novela de género negro en la que un fulano campea por ahí ejerciendo el antiguo oficio de asesino psicópata, y un solitario detective, o un amargado policía, que lo persigue para evitar que lo haga. Ya os anticipo que su autor, Antonio Manzanera, no se lo va a poner tan fácil ni al lector ni a mí, que tengo que tratar de explicar el clima de intriga que consigue sin contaros más de lo que debiera para que podáis disfrutar plenamente de esta gran novela.
Estamos en el año 1984 y Cheney Moore es un detective de la ciudad de Los Ángeles. ¿Un detective? ¿No es lo contrario de lo que os he dicho al principio?  Cierto.  Además es un poco solitario, pero no es bueno sacar conclusiones precipitadas, como bien sabe el señor Moore. Un buen día, un tal Charlie Wilson, presunto taxista, le pide que investigue la muerte de Ralph Sanders, un recluso que, justo cuando sale de prisión, alguien se apresura a darle matarile. Tampoco es que al taxista le preocupe especialmente su muerte. Lo que realmente le interesa es que Ralph Sanders fue encarcelado por dar un golpe en el banco en el que trabajaba y nadie sabía muy bien si tenía el dinero y, de ser así, dónde lo tenía escondido.  De manera que Wilson contrata a Moore para que averigüe dónde escondía el dinero.  Moore sabe perfectamente que el caso es muy poco ortodoxo,  pero llevado por sus necesidades pecuniarias y, tal vez, por su propia curiosidad, decide aceptarlo.
Moore se encuentra investigando un caso bajo presiones de la policía que, al mismo tiempo que recela del trabajo del detective, colabora con él para tratar de obtener información. También aparece en el laberinto de intereses Frank Madison, un antiguo guardia de prisiones, que ahora tiene una empresa de seguridad y que también paga a Moore a cambio de mantenerlo informado de sus investigaciones. Incluso hay quien apunta la implicación de la mafia italiana de Los Ángeles.  
Muchos, demasiados, parecían tener interés en eliminar a Ralph Sanders. Pero en todo ese caos, Moore no puede obviar el hecho de que el modus operandi con el que se le dio pasaporte recuerda al asesino del acantilado, un asesino en serie que actuó años atrás en Los Ángeles y que, después de muchos años sin actuar, la policía dio como caso cerrado. Toda una trama de personajes que Antonio Manzanera irá desgranando de principio a fin o, mejor dicho, de fin a principio.
En El asesino del acantilado Antonio Manzanera va más allá de los habituales flash-back en los que en las novelas de género negro nos cuentan los acontecimientos pasados. El libro remonta los acontecimientos hacia atrás, por lo que no sólo nos mantiene con la intriga, sino que obliga al lector a ir rellenando los huecos que le han ido dejando los acontecimientos futuros con lo que va descubriendo del pasado.  Tanto por la historia como por su forma narrativa, es una novela muy recomendable para los amantes de la intriga.  Por muy curtidos que estéis en la novela negra, os sorprenderá.
Sergio M. Planas



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jueves, 8 de junio de 2017

Reseña: EL VENDIDO, de Paul Beatty

Título: El vendido
Autor: Paul Beatty
Traducción: Iñigo García Ureta
Publica: Malpaso
Páginas: 368
Precio: 22 € /8,99 € (ebook)

¿Cómo reaccionarías si alguien que conocieras decidiera esclavizar a su vecino? Pero, ¿y si te contaran que el propio vecino le habría pedido al primero que lo tratara como su esclavo, por el bien de la comunidad y el suyo propio? ¿No te parecería una verdadera locura? Si quieres conocer la historia que hay detrás de este punto de partida tan disparatado, no tienes más que leer El vendido, la genialísima novela de Paul Beatty ganadora del Premio Booker 2016. Si necesitas más argumentos, no tienes más que seguir leyendo este artículo.  
El narrador y protagonista de esta historia, un hombre que jamás antes había cometido un delito (al menos, ninguno grave, según su opinión), nunca imaginaría que en un momento de su vida acabaría ante el Tribunal Supremo de los Estados Unidos de América. Pero, de hecho, así es. Se le culpa de algo tan grave como la restitución de la segregación racial en el colegio de Dickens, un pueblucho de California que habría sido borrado de todos los mapas con tal de no perjudicar los intereses inmobiliarios de los más pudientes de la zona, y la esclavización de Hominy Jenkins, el actor que diera vida a uno de los niños de la mítica serie de televisión en blanco y negro La pandilla. Lo que no saben los jueces es que hay una explicación para todo eso. Una bastante buena que hará que no solo los jueces queden convencidos de la legitimidad de sus actos, sino también a todos los lectores que lleguen hasta el final de esta novela (al menos, hasta cierto punto).
Todo comienza con un chico criado de una forma totalmente atípica por su padre, un afroamericano profesor en la universidad y convencido científico social, en Dickens, un pueblo de California en el que es raro encontrar una persona de rasgos caucásicos. Es más: Dickens reúne todas las virtudes y defectos de un gueto marginal, cosa que no afecta en absoluto a sus habitantes, pero sí a los habitantes de las localidades vecinas, que deciden, de la noche a la mañana, borrar del mapa el pueblo, dejando a los que lo ocupan en un limbo territorial y anímico.
Nuestro protagonista y narrador quiere volver a poner a Dickens en el mapa. Por otro lado, su vecino y amigo, Hominy Jenkins, quiere solucionar su problema con la depresión convirtiéndose en su esclavo y, más tarde, ocurre lo de la segregación en el colegio. Desde luego, contado así, no tiene ni pies ni cabeza. ¡Tampoco lo tiene para nuestro pobre protagonista!, un hombre que solo quiere cultivar los exóticos frutos de su granja, vender sus increíbles hierbas, cuidar a sus animales y conquistar el corazón del amor de su vida. Pero, ¿y si de pronto se diera cuenta de que todo, de alguna manera, sí que tiene sentido, y que es la mejor vía para conseguir que Dickens vuelva a existir?
El vendido es una sátira que pone sobre la mesa los problemas de convivencia que existen en los Estados Unidos de América, un país donde el pasado está siempre muy presente, los ricos son cada vez más ricos mientras los pobres saben que jamás dejarán de hacer malabares para llegar a fin de mes, la igualdad es algo que en la práctica no acaba de materializarse, el narcisismo es una enfermedad que padecen tantos unos como otros, la corrección política es pura hipocresía y la incorrección denota que hay algo que no está funcionando bien. Puesto que las medidas tomadas hasta la fecha, como la discriminación positiva, no funcionan en la práctica para solventar el problema de las minorías oprimidas, Paul Beatty nos propone una solución al problema tan disparatada, que, sin duda, tiene cierto sentido: la implantación de un modelo de psicología inversa que incluye la segregación racial y la esclavitud. El cómo lo hace y si realmente funciona, amigos, tendréis que leerlo. Pero con mucha atención, porque incluso cuando Beatty parece contarnos un chascarrillo, en realidad nos está invitando a reflexionar y a plantearnos todo lo que sabíamos antes de leer este libro. Imposible saltarse ni una sola palabra.
Como toda buena sátira, y esta es probablemente una de las mejores que leas últimamente, El vendido nos ofrece un buen número de situaciones desternillantes, personajes con carácter y poco sentido del ridículo, giros inesperados y un protagonista que se ve empujado a tomar las riendas de la situación cuando él solo quería volver a poner el nombre de su pueblo en el mapa. Resulta increíble que en menos de cuatrocientas páginas quepan tantas aventuras, anécdotas y disparates. Y eso que, tal y como confiesa veladamente el autor en cierto momento, en realidad él lo que pensaba era publicar un ensayo. Pero, ¿qué mejor que una entretenida novela, tan genial e inolvidable, para inculcar en el público general tan importantes mensajes de fondo?
¿Qué puedo decir más sobre El vendido que no haya hecho ya, sin estropear la grata sorpresa que supone su lectura? Poco. Solo que si os gustan las buenas sátiras, tenéis ganas de reír como locos a la par que pensáis en las cosas que pasan tanto en el otro lado del charco como en vuestra propia ciudad y queréis conocer la verdadera historia de La pandilla, tenéis que haceros ya con un ejemplar de esta maravilla de libro. ¡Ahora mismo!
Cristina Monteoliva



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miércoles, 7 de junio de 2017

Reseña: LA CACERÍA, de J. M. Peace

Título: La cacería
Autora: J. M. Peace
Traducción: Martín Rodríguez-Courel
Publica: Ediciones B
Páginas: 352
Precio: 17,50 €

¿Te has cansado ya de las novelas negras americanas, nórdicas o españolas? ¿Quieres conocer cómo es la literatura policiaca de lugares aún más remotos? ¿Qué tal un viaje literario y criminal a Australia? Tal y como el que nos propone La cacería, la novela de J. M. Peace de la que hoy os voy a hablar.
Sammi Willis adora a su novio Gavin. Sin embargo, no aguanta discutir con él sobre ciertos temas que la hacen creer que él intenta controlarla. Una tarde, tras una de tantas broncas, Sammi monta en su coche y conduce varias horas hasta la localidad en la que vive su amiga Candy. La idea es salir de marcha con Candy esa noche y volver a casa justo antes de entrar a trabajar en la comisaría de policía. Sin embargo, las cosas no salen como ella esperaba. Su instinto policial le falla en el peor momento y acaba siendo la presa perfecta de un psicópata. El criminal pretende cazarla dentro de un bosque, como si de un jabalí se tratara. ¿Conseguirá Sammi ser más lista que él?
Sammi Willis, uno de los principales personajes de esta novela coral, es una agente de policía en Angel´s Crossing, Australia, que vive con Gavin, su novio mecánico. Ambos tienen una buena relación, aunque de vez en cuando Sammi piensa que Gavin quiere controlarla y discuten. La última discusión la lleva de viaje a una localidad lejana, con la idea de pasar una noche de juerga, aunque su idea de pasarlo bien sea mucho más tranquila que la de su alocada amiga Candy. Poco la hace sospechar, sin embargo, que la noche acabará con ella secuestrada y convertida en la presa de un psicópata obsesionado con la caza, especialmente la de mujeres. Su resistencia y su astucia serán claves a la hora de sobrevivir a esta experiencia, así como la esperanza de volver junto a sus seres queridos.
Muchos son los policías, en distintas localidades, que se ponen en marcha en cuanto Gavin da la voz de alarma. De todos ellos, la que jugará un papel más importante a la hora de dar con el criminal e intentar salvar a Sammi será Janine Postlewaite, una ambiciosa subinspectora dispuesta a encontrar como sea a la joven policía con vida.
El tiempo juega en contra de Sammi, sin lugar a dudas. Esta es una novela que transcurre a lo largo de cuatro días, la mayoría de ellos, muy angustiosos para nuestra víctima.
Si bien tanto el título como la portada y la sinopsis podrían hacer pensar que esta es una novela griplit, es decir, una historia protagonizada por una mujer con una complicada, incluso retorcida, psicología, lo cierto es que nos encontramos ante una novela negra que no entra dentro de esta categoría. Y es que Sammi es inteligente y fuerte, pero también está tan asustada como cualquier otra víctima; no olvida sus conocimientos policiales, pero también se deja llevar por los nervios del momento; sabe que está en desventaja, pero no se rinde a la hora de encontrar una salida. Aunque esta no tenga nada de retorcida. Aquí el realismo se superpone a la fantasía.
¿En qué se diferencia entonces La cacería a otras novelas similares? Yo diría que al detalle de la investigación policial. J. M. Peace es, además de escritora, policía, y se ha cuidado mucho de plantear un procedimiento limpio, detallado y creíble, y en mostrar un caso que, lamentablemente, podría ocurrir en el mundo real.
La cacería, en definitiva, es una novela negra cargada de emoción, personajes creíbles y procedimientos detallados que nos transporta a los bosques de Australia, a sus costumbres y a la forma de tratar los asuntos peliagudos que tiene la policía del país. Una historia que transcurre a contrarreloj para su protagonista, una policía convertida en víctima de un psicópata muy peligroso. Un libro, sin duda, que está esperando que lo leas este verano. ¿Te atreves a entrar en el bosque con Sammi?
Cristina Monteoliva


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jueves, 1 de junio de 2017

Reseña: EL COLOR DEL SILENCIO, de Elia Barceló.

Título: El color del silencio
Autora: Elia Barceló
Publica: Roca Editorial
Páginas: 480
Precio: 19,90 € / 8,99 € (ebook)

Todos tenemos heridas producidas por dramáticos sucesos acontecidos en nuestro pasado. Unas cicatrizan después de un tiempo; otras, no lo hacen nunca. Estas últimas nos atormentan, nos hacen preguntarnos por el porqué de aquello tan terrible una y otra vez. Pero, ¿y si la verdad fuera aún más dolorosa de lo que podríamos imaginar? La respuesta tal vez la encuentres en El color del silencio, la nueva novela de Elia Barceló de la que hoy os vengo a hablar.
Helena Guerrero es una famosa pintora española afincada en Australia desde hace años. Incapaz de olvidar la trágica muerte de su hermana Alicia en 1969 en la finca familiar de Rabat, Marruecos, decide viajar de Adelaida a Sidney para asistir a un tipo de terapia denominada “constelación”. Tras un fin de semana que, lejos de aclararle nada, la deja más llena de dudas todavía, viaja a Madrid con motivo de la boda de Almudena, su única nieta. Una vez en la capital, y gracias, entre otros, precisamente a Almudena, Helena llegará hasta un buen número de documentos que le aclararán muchas cosas no solo sobre la terrible muerte de su hermana, sino también sobre el pasado de sus padres. ¿Será esta pintora de mal carácter pero corazón frágil capaz de soportar todo lo que averigüe?
Helena Guerrero fue una joven alegre y libre hasta el año 1969, cuando falleció su hermana Alicia. Era un día de fiesta en la casa familiar de Rabat y la noticia resultó tan traumática, que con setenta años aún no ha podido superarla. Tras años refugiándose en la pintura y en su vida como mujer libre, esquivando a todos sus familiares y solo apoyándose en su actual pareja, Carlos, Helena decide por fin encontrar respuestas.
Para entender qué pasó en 1969, la narración no solo nos llevará con Helena a la Australia, la España y el Marruecos de la actualidad, sino también a la juventud de sus padres, Goyo y Blanca, en España y Marruecos, y a aquel año fatídico en el que todos los miembros de la hasta entonces feliz familia perdieron a la joven y talentosa Alicia. Gracias a estos viajes en el espacio y en el tiempo, pasado y presente, sabremos que los padres de Helena no eran exactamente como ella creía y que su hermana, casada con Jean Paul, aquel apuesto francés, tampoco.
Aunque Helena Guerrero, la pintora hiperrealista que siempre pone una sombra en sus obras, de mal carácter y que no siente casi ningún apego por sus familiares vivos, es la protagonista de esta historia, lo cierto es que en este libro conoceremos a un buen número de interesantes personajes secundarios: Carlos, el novio editor australiano de Helena, con tan buen ojo para la investigación; Almudena, la nieta que se muere por conseguir el afecto de su abuela, tanto tiempo ausente; Álvaro, el hijo de Helena, al desde muy pequeño que dejara con su padre para vivir su vida; Paloma, la diseñadora de modas madrileña; Jean Paul, el cuñado que reclama la presencia de Helena cuando se encuentra a las puertas de la muerte; Marc, el hijastro de Álvaro, tan ansioso por seguir los pasos de Helena en la pintura; Alicia, la hermana muerta prematuramente, tan llena de virtudes y secretos; Blanca, la sufrida madre de Helena Y Gregorio, el padre que fingía ser un rico comerciante cuando en realidad se dedicaba a cosas bien distintas en la vida.
El color del silencio, en definitiva, es una novela de intriga de corte sentimental que nos habla con detalles de la historia de España y Marruecos más reciente, aunque la trama principal gire en torno a los secretos de una familia, a sus misterios sin resolver y a las heridas que quedaron para Helena, la única superviviente de una época feliz que jamás se repetirá. Es esta una historia de olores y paisajes, de preguntas e inquietudes: de verdades que han de ver la luz cincuenta años después. Una obra apasionada  y apasionante que, sin duda, resolverá las dudas de su protagonista y dará muy buenos momentos a los lectores de este género que se adentren en sus páginas. ¿Serás tú uno de ellos?
Cristina Monteoliva


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miércoles, 31 de mayo de 2017

Reseña: EL HIJO DE TODOS, de Louise Erdrich.

Título: El hijo de todos
Autora: Louise Erdrich
Traducción: Susana de la Higuera Glynne-Jones
Publica: Ediciones Siruela
Páginas: 368
Precio: 22,95 € / 11,95 € (epub y kindle)

¿Puede una persona perdonar al que le quitara la vida a su hijo, aunque fuera accidentalmente? ¿Y si aquel que provocara la muerte del ser querido fuera de la misma familia? ¿Podrían los lazos afectivos recomponerse después del tiempo de duelo? No creo que sean preguntas fáciles de contestar. Depende del carácter de cada persona, de su capacidad para perdonar y pasar página. De recuperarse de un trauma tan duro. Si queréis conocer la historia de dos familias que han de enfrentarse a ello, no dejéis de leer El hijo de todos, de Louise Erdrich, la novela ganadora del National Book Critics Circle Adward 2017 de la que hoy os vengo a hablar.
Dakota del Norte, Estados Unidos, verano del año 1999. Landreaux Iron, ayudante de fisioterapia y cuidador de personas dependientes que vive junto a su familia en la reserva de los indios ojibwas, sale a cazar un ciervo en las inmediaciones de su casa. Tras disparar, se da cuenta de que el que ha quedado gravemente herido no es el ciervo, sino Dusty Ravich, el hijo de su amigo Peter y la medio hermana de su mujer, Nola. Tras la muerte del niño de cinco años, Landreaux y su mujer, Emmaline, deciden, tal y como harían sus antepasados ojibwas, entregarle a los dolidos padres de Dusty a su hijo LaRose, de la misma edad. Si bien la medida es dura, poco a poco las heridas empezarán a cicatrizar, convirtiéndose en LaRose en el puente de unión de las dos familias. Pero, ¿qué pasará cuando alguien decida inmiscuirse en el proceso de duelo y redención? ¿Puede haber un verdadero final feliz para esta historia?
Esta historia comienza con la muerte de un niño, el pequeño Dusty. Lo que hasta entonces había sido una vida apacible para dos familias, los Ravich y los Iron, se vuelve un verdadero calvario. Hasta que los Iron deciden entregar a su hijo, LaRose, a los Ravich. Entonces, poco a poco, las cosas empiezan a calmarse. Es un proceso largo, laborioso, en el que sin duda el pequeño LaRose, un niño inteligente y con poderes heredados de las otras LaRose de la familia, será la clave.
El hijo de todos es una novela coral en la que, fundamentalmente, conoceremos a los miembros de las familias Iron y Ravich: Landreaux, un ex toxicómano que lucha cada día para no recaer; Emmaline, la mujer de la que todos se acaban enamorando; Hollis, el hijo adoptivo de los Iron; Willard, al que todos llaman Coachy porque ningún Willard puede quedar sin apodo; Snow y Josette, las chicas Iron, tan unidas como si fueran gemelas, aunque no lo sean; Peter, el hombre que intenta mantener unida a su familia después de la tragedia; Nola, la mujer malhumorada y depresiva que intentará reunirse a toda costa con su hijo Dusty; Maggie, la hija que se siente ignorada tras la muerte de su hermano pequeño; y, por supuesto, LaRose, el niño que tiene el poder de sanar a todos. Otros personajes importantes que aparecen en esta obra son el padre Travis, el atormentado cura católico que intenta aconsejar a los Iron; Romeo, el amigo de la infancia de Landreaux y padre de Hollis, reconvertido, con el tiempo y el resentimiento, en su más feroz enemigo; Wolfred Roberts y la primera LaRose, que se conocieron en 1839.
El grueso de la historia tiene lugar fundamentalmente en la reserva de los indios ojibwas, a lo largo de varios años, comenzando la trama en 1999. A lo largo del tiempo conoceremos las tradiciones de los ojibwas, la dura realidad de los nativos americanos en nuestros días, la convivencia de las tradiciones con las costumbres más recientes, su forma de adaptarse a los nuevos tiempos, además de la historia de superación de las dos familias. La historia no carece tampoco de elementos fantásticos que siguen precisamente la tradición de los ojibwas, lo que sin duda enriquece una historia ya de por sí rica en matices, sentimientos y momentos para la reflexión del lector.
El hijo de todos, en definitiva, es una novela coral sobre el duelo, la superación de los grandes traumas, la redención, la venganza y las imperfecciones de los seres humanos, además de una buena obra con la que conocer más sobre la América más desconocida. Una historia apasionante, sentimental y cruda, al mismo tiempo, que estoy segura que a muchos de vosotros os va a encantar. ¿Os atrevéis a comprobarlo?
Cristina Monteoliva


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viernes, 26 de mayo de 2017

Reseña: GRANADA INSÓLITA O TODO ES POSIBLE EN GRANADA, de Alfredo Leyva

Título: Granada insólita o todo es posible en Granada
Autor: Alfredo Leyva Almendros
Publica: Almuzara
Páginas: 282
Precio: 14 €

La Historia la escriben los grandes sucesos: los reinados, las batallas, los conflictos internos o externos… Los libros solo nos hablan de las anécdotas relacionadas con los grandes personajes y los grandes hechos. Sin embargo, a lo largo de los siglos han ocurrido millones de pequeños sucesos, quizá no tan relevantes, pero sí al menos interesantes, curiosos. Merece la pena fijarse también en ellos, estudiar los de cada lugar. Tal y como hace Alfredo Leyva con los que tuvieron lugar en la provincia de Granada en los últimos ciento cincuenta años (aproximadamente) en su libro Granada insólita o todo es posible en Granada, precisamente el volumen que os comento a continuación.
Granada insólita o todo es posible en Granada es un libro compuesto por un total de ciento veinticuatro artículos o historias que nos dan buena cuenta de noticias reales publicadas entre finales del siglo XIX y principios del XXI en periódicos El Defensor de Granada, El Diario, El Heraldo Granadino, El Imparcial, El Progreso, La Correspondencia de España, La Independencia de Granada, La Lealtad de Granada, La Opinión, La Publicidad de Granada, La Tribuna de Granada, El Correo, El Día, La Gaceta Universal, La Ilustración Ibérica y La Vanguardia. El número elegido por el autor no fue fruto de la casualidad: puesto que estas noticias fueron publicadas en columnas de periódicos en origen, y las columnas que sustentan el Patio de los Leones de La Alhambra son ciento veinticuatro, quiso que el número fuera exactamente este.
Si bien todas las noticias son reales, en este libro no las encontramos como una copia de la original publicada en su día en los distintos periódicos antes citados, sino tal y como Alfredo Leyva ha tenido a bien, en cada caso, mostrárnoslas. Así, el autor a veces resume, mientras que otras, se extiende más allá del texto para ilustrarnos mejor sobre un caso concreto (sobre todo cuando se trata de un suceso histórico de relevancia); a veces usa un tono jocoso, cuando la noticia sin duda es de risa, mientras que si se trata de un drama horrendo, utiliza un tono más serio. Sea como sea, el lector habituado a la escritura de Leyva, sabrá reconocerle en este libro. Y los que lo lean por primera vez, seguro que se animan a hacerse con cualquier de sus otros divertidos libros, como, por ejemplo, El diccionario del habla granadina.
Pero volvamos a este libro y a lo que contiene, esos ciento veinticuatro artículos que nos hablan de sucesos acontecidos tanto en Granada capital como en sus pueblos (Guadix, Almuñécar, Motril, La Zubia, Dúrcal, Gor, Soportújar, Deifontes…) a lo largo de un periodo de tiempo no tan grande, aunque considerable. Lo suficiente, por supuesto, como para que comprobemos cómo han cambiado los tiempos. ¡Y tanto! Y tan rápido, desde luego. Gracias a este libro, podremos ver cómo eran las cosas antes tanto en la capital como en los pueblos, en la costa y en la sierra. Conoceremos costumbres que se nos harán extrañas, y otras que no tanto; curas que deben adentrarse en pueblos indómitos, y otros que se deshacen de los niños que tiene a su cargo; milagros inexplicables; catástrofes naturales de las que entonces causaban grandes pérdidas personales; visitas de personajes ilustres a la ciudad; sucesos que deberían aparecer en los grandes libros de Historia, pero que casi nadie conoce hoy en día; bandoleros, bandidos, ladrones y asesinos de todo tipo; mujeres que envenenaban a sus maridos y hombres que acababan con la mujer que les rechazaba; fiestas que acababan en tragedia; pícaros de todo tipo; policías insobornables y, en definitiva, hasta ciento veinticuatro casos que el tiempo había querido relegar al olvido y que Alfredo Leyva ha tenido a bien desenterrar de las viejas páginas para demostrar que si bien Granada es una tierra maravillosa, aquí también ocurren cosas totalmente increíbles.
Granada insólita o todo es posible en Granada, en definitiva, es un fantástico libro con el que conocer sucesos curiosos de carácter social, histórico, criminalístico, etc, acontecidos en toda la provincia de Granada en un periodo de tiempo tan reciente en el tiempo como lejano, a veces, en costumbres. Gracias al estilo de Alfredo Leyva, cualquier lector que se acerque a estas páginas, no solo será capaz de asimilar toda la información que trata, por mucho que sea, sino que en más de una ocasión acabará con una sonrisa o con una carcajada la lectura. Si eres un enamorado de Granada, te gusta bucear en la historia más desconocida de nuestro país o simplemente quieres leer un libro sobre historia escrito de una forma amena y distendida, no lo dudes: ¡este es tu libro!
Cristina Monteoliva



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Reseña: INSPECTOR DISASTER. OPERACIÓN NAVIDAD, de Carmen Fernández y Pablo Matera.

Título: Inspector disaster. Operación Navidad
Autora: Carmen Fernández
Ilustraciones: Pablo Matera
Páginas: 187
Autpublicado
Gratis en pdf y epub en www.inspectordisaster.com

Existen muchas formas distintas de celebrar la Navidad, casi siempre según cuál sea tu país de procedencia. Todas, sin embargo, tienen algo en común: un personaje o personajes que se encarga o encargan de traer regalos a los niños durante las fiestas. Pero, ¿qué pasaría si alguien robara todos los regalos de todos los encargados de traerlos a los niños? Desde luego, sería una faena. Pero, ¿y si otro alguien se propusiera encontrarlos antes de que llegaran las fiestas? Este es el punto de partida de Inspector Disaster. Operación Navidad, la novela ilustrada de Carmen Fernández y Pablo Matera. Si quieres saber algo más de este libro, no tienes más que seguir leyendo esta reseña.
Cuando alguien roba los regalos que los Reyes Magos, Santa Claus, Papá Noel, la Befana y los otros personajes de las distintas culturas encargados de repartir ilusión infantil, tenían que entregar a los niños durante las fiestas navideñas, todos ellos acuden a Madrid en busca de Max, más conocido como el Inspector Disaster. Pronto tanto él como sus nuevos ayudantes, Pocholote y el perro Pelotas, y otros amigos, se ponen en marcha. Lo que descubrirán acerca de este robo resultará del todo sorprendente, pero, ¿conseguirán acaso recuperar todos los regalos a tiempo?
El inspector Disaster, protagonista de este y otros libros de aventuras sin igual, es un madrileño en cuya familia siempre ha habido espías e investigadores. Puesto que su ayudante habitual, Volfri, ha de irse al pueblo a solventar un problema relacionado con su familia, en este libro se sirve de Pocholote, un chico casi tan peculiar como su perro Pelotas, como ayudante ocasional.
Buena parte de la vida de Disaster tiene lugar en el bar Pa mala saña la mía, regentado por El peinaito. En este bar también se desarrollará buena parte de esta aventura, al tiempo que el lector conocerá anécdotas de todo tipo contadas con la característica y barroca, a la par que graciosa, forma de hablar que tienen todos los personajes de este libro.
De forma paralela a la aventura madrileña y navideña de Disaster, conoceremos la historia de Rodolfo Mondolfo, un mafioso argentino de poca monta que debió huir de su país por cuestiones amorosas y recaló hace años en la casa que comparten Disaster y su abuela Marta-Mari, la famosa espía, en calidad de realquilado. Rodolfo Mondolfo no interactúa en la aventura actual de Disaster, pero queda claro que, de alguna manera, lo hará en el futuro de Disaster, o que al menos es alguien tan importante en su pasado como para hablar largo y tendido de él.
Todos y cada uno de los capítulos de esta novela de aventuras vienen acompañados por una ilustración de Pablo Matera a color en la que vemos escenas de esta historia perfectamente retratadas. Los dibujos vienen muy a tono con el carácter divertido y desenfadado del texto y no hacen más que enriquecer la lectura.
Inspector Disaster. Operación Navidad, en definitiva, es una novela con una misión clara, diálogos en los que los personajes dan buena cuenta de anécdotas variopintas y su gracejo a la hora de contarlas, un importante problema que solventar y unas ilustraciones estupendas. ¡Y gratis en la web de tan singular detective! ¿Qué excusa tienes para no embarcarte ya en tan bizarra aventura?
Cristina Monteoliva


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viernes, 19 de mayo de 2017

Entrevista: ANTONIO ORTUÑO.

Queridos amigos lectores,

Hoy os invito a leer la entrevista que nos ha concedido el ganador del V Premio Ribera del Duero con su libro La vaga ambición. El autor no es otro que Antonio Ortuño, al que seguro que conocéis por alguna obra publicada anteriormente (o varias), pues su carrera literaria es extensa.
Tal y como podéis leer en www.paginasdeespuma.com, Antonio Ortuño nació en Zapopan, Jalisco (México), en 1976. Ha publicado tres libros de relatos, El jardín japonés (2007), La señora Rojo (2010) y la antología personal Agua corriente (2015).También las novelas El buscador de cabezas (2006), Recursos humanos (2007), Ánima (2011), La fila india (2013), Blackboy (2014, con el seudónimo «A. del Val»), Méjico (2015) y El rastro (2016). Fue ganador del Premio de la Fundación Cuatrogatos, de Miami, al mejor libro juvenil por El rastro (2017) y finalista del Premio Herralde de novela (Barcelona, 2007) por Recursos humanos. La revista británica Granta lo eligió como el único mexicano en su selección de mejores escritores jóvenes en español (2010). La revista GQ lo premió como «Escritor del año» en 2011. Ha sido traducido a diez idiomas.
Hablamos con Ortuño de La vaga ambición, pero también de otros temas relacionados con la escritura. Si quieres saber cuáles, no tienes más que seguir leyendo este artículo:

La nota biográfica de Antonio Ortuño está plagada de libros publicados hasta la fecha, tanto novelas como antologías de relatos. Pero, ¿cuándo comenzaste a escribir?
En la infancia, como un pasatiempo ocasional. Articuladamente, ya en la adolescencia. A eso de los 14 años, en una máquina de escribir Remington que había sido de mi abuelo, escribí los primeros relatos y algunos intentos fallidos de novela. A los veinte años hice una limpia y tiré, no miento, más de diez mil cuartillas.  

¿Siempre quisiste dedicarte a la escritura?
No. Antes quise ser rocker o dirigir cine y, a la vez que escribía, fui periodista muchos años. Pero todo eso significaba trabajar en grupo, depender de otros, invertir un dinero que no tenía. Escribir es el arte más barato. Y solitario: se escribe solo y se lee solo. Es perfecto.

¿Qué autores o libros crees que te han influenciado como escritor?
Una pequeña multitud. A botepronto, Borges, Ramos Sucre, Ibargüengoitia, Marsé, Quevedo, Patricia Highsmith, Rubem Fonseca, Saki, Bulgakov… (estoy mirando los libreros mientras respondo)


(c) Álvaro Moreno

Si tuvieras que elegir entre novela y relato, ¿con qué género te quedarías?
Mi género es la narrativa. A veces se me ocurren cosas que paran en relato y otras, ideas que alimentan una novela. Trabajo de manera muy diferente una cosa y otra pero no prefiero ninguna sobre otra.

Has ganado el Premio Ribera del Duero a tu libro La vaga ambición. ¿Qué ha supuesto para ti este premio?
Una felicidad. La posibilidad de que me lea más gente. Escribo lo que se me ocurre, con libertad absoluta, y me asombra que un texto así gane un premio.

¿Cuánto tiempo has tardado en escribir La vaga ambición?
Desde que concebí la idea de estos relatos relacionados hasta que presenté el manuscrito pasaron quizá tres años. La escritura en sí, unos meses.


(c) Daniel Mordzinski

¿Puede considerarse La vaga ambición un libro autobiográfico?
Sí, pero no en un sentido confesional o, como se suele decir ahora, autoficticio. Los relatos aprovechan mi experiencia particular para torcerla y convertirla en ficción. Supongo que es un recurso común a casi toda la narrativa. Claro, para mi círculo cercano, hay pasajes y personajes reconocibles, pero eso le puede dar lo mismo a un lector común.

¿Cuál de los seis cuentos de este libro te ha costado más escribir?
Hay un texto particular, “Provocación repugnante”, que reescribí unas diez veces y para el que tuve que documentarme con varias lecturas y relecturas.

La vaga ambición es un libro sobre el mundo de la escritura. ¿Crees que el lector podrá entenderlo de igual manera que los que nos dedicamos a escribir?
Me parece que el tuétano del libro es la supervivencia, el trabajo, el exceso de bilis cotidiana que nos provoca existir, haberlo hecho en el pasado y tener que hacerlo en el futuro. Y eso es común a todas las personas, más allá de los círculos literarios.

El protagonista de estos relatos, Arturo Murray, ha de hacer todo tipo de actividades relacionadas con la escritura para pagar facturas, al igual que muchos autores hoy en día. Cuando lo importante es llegar a fin de mes, ¿qué espacio queda para la verdadera creatividad?
Es muy jodido crear cuando la simple rutina de supervivencia agota. Pero no es imposible. De otro modo, el arte sería simplemente otra forma de diversión de los ricos. Que lo es, pero no por completo. Y ese no es, desde luego, el tipo de arte que me interesa.


(c) Álvaro Moreno

¿Puede de verdad ser la escritura una forma de resistencia en los tiempos que vivimos?
Lo es. Aunque no es el tipo de resistencia política con que se le quiere asociar en ocasiones. La escritura es un arma individual, algo que exalta al individuo, al escribir o leer. Más que revolucionaria, yo diría que la buena escritura es subversiva. Por eso le revienta, al final, a todos los bandos.

¿Qué esperas que encuentren los lectores en La vaga ambición?
Un buen paseo, sugestivo, alarmante, interesante.

¿Qué nuevos proyectos literarios tienes en mente?
Escribo de tiempo completo. Ahora mismo, alisto otra colección de relatos y un par de novelas. Pero sigue, todo, en astillero.

¿Te gustaría añadir algo antes de acabar esta entrevista?
Gracias por la charla. Saludos.

Muchas gracias a ti, Antonio, por tu tiempo, tus respuestas y las fotos que has aportado. Espero que La vaga ambición llegue a muchos lectores y pronto te veamos publicando un nuevo libro.
Muchas gracias también al equipo de Páginas de Espuma (Juan Casamayor y Paul Viejo) por proporcionar la foto correspondiente al día de la entrega del V Premio Ribera del Duero.
Y a vosotros, amigos lectores, gracias una vez más por estar ahí. Y ahora, ¡a leer!
Cristina Monteoliva