viernes, 18 de noviembre de 2016

Entrevista: NICHOLAS AVEDON

Queridos amigos de La Orilla de las Letras,

Tras un tiempo de descanso, volvemos por fin de nuevo con las entrevista en este vuestro blog. El entrevistado en cuestión en esta ocasión no es otro que Nicholas Avedon, autor que se está dando a conocer gracias a su novela de ciencia ficción ciberpunk con tintes de novela negra 11,4 sueños luz.
Nicholas Avendon, como podéis leer en su página web persona, www.nicholasavedon.com, nació en 1975, es de Madrid y de niño quería ser astronauta. Hace algunos años aparcó su sueño de viajar al espacio para dedicarse profesionalmente a algo diferente. No ocurrió lo mismo con su pasión por los viajes especiales desde el punto de vista de la ciencia ficción. Su pasión por este género así como la que tiene por la escritura dieron como fruto relatos, artículos y, como os digo, una novela titulada 11,4 sueños luz de la que más tarde hablaremos.
Sin más dilación, aquí van las palabras de Avedon:

¿Cuándo comenzaste a escribir?
No lo recuerdo bien, pero calculo que sobre los doce años. Sin embargo cuando me lo he tomado más en serio han sido estos últimos cuatro años. Nunca ha sido de forma continua, metódica. De hecho no recuerdo como empecé, ni por qué, pero siempre estuvo ahí.

¿Qué lecturas crees que te han marcado tanto como lector como escritor?
¡Esta pregunta es muy complicada!, muchas de las lecturas que me habrán marcado ya ni las recuerdo, pero su poso seguro que está dentro. Algunas de las que si puedo recordar por una razón u otra son "Muero por dentro" de Silverberg, "Pórtico" de Pohl, "Sivainvi" de Phillip K. Dick, "Bóvedas de acero" de Asimov, "Mujeres" de Bukowski, "Detectives salvajes" de Bolaño y "Una mujer difícil" de Irving, por citar las que mejor recuerdo. Asimov fue mi guía espiritual en la adolescencia y al que le debo mi amor por la ciencia ficción, y aunque hoy día le veo con cariño, ahora mismo está muy alejado de mi forma de entender la literatura. Otras como las de Dick eran como droga dura, siempre recordaré un párrafo donde sentí que el libro estaba hablando conmigo, en sentido literal. Con otros como Bolaño, la atmósfera surrealista me llevaba a una esfera entre la realidad y la ficción, en volandas. De Bukowski, me fascina su sensibilidad y su humanidad descarnada, saca lo más vulnerable de mí. De Irving, sus personajes, maravillosos. Lo malo de ser escritor es que quita tiempo para leer, algunas de las tareas de escribir -corregir- son espantosamente tediosas.

Escribes ensayo, relato y novela de ciencia ficción. ¿Por qué este género y no otro?
Madre mía, me vas a freír con preguntas complicadas, ¡menos mal! Durante años he intentado no hacerlo, es un género muy denostado en este país y es elegir voluntariamente un camino difícil. No soy un fanático del género y leo de todo, pero desde que recuerdo, siempre me ha salido escribir ciencia ficción, debe ser algo innato en mí. Siempre que intento escribir una historia "normal" acabo metiendo ciencia ficción por algún lado. Al final decidí que si lo hacía, lo hacía hasta el fondo, lo que significa sumergirme a fondo en el ciberpunk, uno de mis géneros favoritos.

¿Cómo se te ocurrió la idea de escribir 11,4 sueños luz?
Hace diez años quise escribir la historia de una sociedad cerrada, diseñada casi en un laboratorio, una sociedad encerrada en una nave durante generaciones. La ciencia ficción social es mi género favorito. Sin embargo los personajes te llevan de la mano y terminé escribiendo la historia de unos chicos jóvenes que tienen que salir de su hogar -esa nave colonia generacional- y descubrir un universo muy oscuro y duro. Esa nave es la Veluss que narro en 11,4 sueños luz, es decir, empecé la historia por el final, muy a lo Starwars. Sin embargo esa novela no tenía la calidad que yo buscaba, y de hecho la tengo escondida en un cajón, me avergonzaría que la leyeran mis lectores de 11,4 sueños luz.
Hace tres años quise volver a narrar la historia inicial y acabé escribiendo sobre el pasado de los personajes que luego formarán parte de la colonia. La historia se me resiste, pero sé que al final la contaré, y cuando lo haga, todo tendrá sentido. 11,4 sueños luz narra la historia de por qué ciertas personas deciden subirse a esa nave y dedicar su vida a un proyecto común. Todos ellos son personas extraordinarias y tienen razones complejas para hacerlo. De eso habla 11,4 sueños luz. Inicialmente estaba más centrada en las pruebas de selección, pero se cruzó el thriller en medio y no tuve más remedio que dejarme llevar. Me hubiera gustado hacer una novela pura de personaje, pero como escritor me queda muchísimo camino por aprender. Años luz.



¿Cuánto has tardado en escribir esta novela?
Tres años, está escrita sobre todo en los tres veranos y algunas vacaciones de navidad. Algunos capítulos son casi cuentos cortos que escribí en otros periodos donde sólo podía escribir historias sueltas. Escribir una novela y que tenga coherencia necesita foco y atención, lo he aprendido para las próximas, que seguro que me costarán menos.

¿Por qué la has publicado en Amazon y no a través de otro medio?
Por mi profesión, el medio digital es mi mundo. Me muevo muy fácilmente en el marketing digital, la edición y maquetación, las redes sociales. Sobre todo, no quería perder el control de mi obra, y quería hacerlo a mi manera. Amazon es el canal  digital más amplio y además permite la edición y distribución también en papel. Mi intención es llegar al máximo de lectores posible, y sobre todo, hacerlo de forma personal. Me encanta hablar con ellos y escuchar sus comentarios y disfruto de todo el proceso creativo, incluida la promoción.

¿Y por qué París para centrar la mayor parte de la trama? ¿Tiene esa ciudad algo que la haga especial para ti?
París representa para mí el espíritu de la ilustración, la vieja Europa de los principios éticos. Destruir la torre Eiffel y reconstruirla era un símbolo importante en la novela, y los escenarios conocidos y rediseñados, hacen que el lector tenga un marco de referencia claro para entrar en la historia. Pero por encima de todo, me encanta París, su luz, sus calles de noche, sus sonidos y sus olores.  

¿Crees que el futuro será tan desesperanzador como el que muestras en tu novela?
Lo cierto es que aunque el cuadro general es un poco oscuro, hay cosas maravillosas en 11,4 sueños luz. Sólo he hablado de algunos personajes con pasados muy particulares, pero otras personas pueden ser felices en un mundo con tantísimas maravillas. Hay una marcada diferencia entre los "ciudadanos" y los que no lo son, y sobre todo entre los que tienen una posición y los que no. Me hubiera gustado incidir más en eso, de nuevo sale el tema de la ciencia ficción social, pero no quería irme por las ramas. Sí que creo que estamos avocados a una sociedad muy diferenciada, y que la clase media tenderá a desaparecer. Pero siempre habrá Veluss y mundos virtuales, sueños vívidos  y personas que hagan que la vida valga la pena. Y si todo sale mal, al menos tendremos el trank. Hoy día hay muchas personas que viven mundos mucho peores que ese.

¿Se parece en algo el protagonista de esta historia a ti? ¿Te embarcarías tú también en un viaje incierto hacia otra galaxia?
Tengo uno poco de cada uno de los personajes, pero no me identifico con ninguno en concreto. Por mi trasfondo profesional sin duda soy similar a Carlos, por carácter más parecido a Joanne, y por sensibilidad, quizás como Ariel. De hecho, soy un gran aficionado a la fotografía. Durante años he hecho mis pinitos en la fotografía de moda, eso si que se debería notar en Ariel. Y bueno, Andelain... siempre ha sido mi sueño, desde mediados de los ochenta, y no doy más pistas que siempre hay gente muy leída.



En tu novela aparecen nuevas drogas, torres muy altas, nuevas formas de realidad virtual, viajes espaciales… ¿Y qué me dices de los androides? ¿No los ves en el futuro?
Sí, pero me los imagino como electrodomésticos. Nada especial, sin vida, sin magia: meras herramientas. El hombre pierde el gusto por los juguetes en cuanto encuentra otro juguete nuevo. Doscientos años parecen muchísimo, pero en algunas disciplinas no son tanto tiempo. Me atrae mucho, muchísimo más las posibilidades de la inteligencia artificial y la realidad virtual. Permiten mucha más exploración al no depender de la industria pesada. Cualquier  chaval brillante sin demasiados recursos puede en un futuro muy cercano construir un mundo como el de Brin y más pronto que tarde, ocurrirá lo que ocurre en 11,4 sueños luz. Crear un androide que se sienta humano, y que tenga la capacidad para reemplazar al hombre, es algo que está todavía muy lejos y exigirá toneladas de recursos.
Además, los androides serán mucho, muchísimo más caros que un esclavo humano, al menos durante un tiempo. En la Tierra de 11,4 sueños luz los hay, pero son algo exótico, para ricos extravagantes, y la novela no habla de ellos, sino de gente que no encaja en un mundo que no es para ellos.

¿Qué esperas que encuentren los lectores en 11,4 sueños luz?
Un ambiente que los envuelva y no les deje indiferentes. Espero que los personajes les hagan sentir emociones contradictorias, y sobre todo, sobre todo, que cuando lleguen al final, suelten un suspiro y escupan una buena palabrota. 

¿Qué nuevos proyectos literarios tienes en marcha?
Estoy terminando un libro de relatos Histerias ficticias, que contiene relatos cortos de ciencia ficción, fantásticos y de horror, y también realistas o de ficción normal. Algunos de ellos muy relacionados con el mundo oscuro de 11,4 sueños luz. Se podría decir que casi todos son oscuros de una u otra forma, pero en todos hay rayos de luz deslumbrante.
Paralelamente estoy trabajando en la continuación de 11,4 sueños luz, se titula -al menos de momento- Lágrimas negras y espero que sea una historia innovadora en el género. Algo más lineal, es una historia paralela a lo narrado en 11,4 sueños luz, con algo más de acción y mucho, muchísimo ciberpunk. Ya tengo escrita una cuarta parte y progresando.

¿Te gustaría añadir algo antes de terminar esta entrevista?
Darte las gracias por sacar a este pequeño escritor independiente del anonimato y animar a todos los que me lean a preguntarme lo que quieran, estoy deseando hablar con lectores, ¡sobre todo si ya me han leído! ¡No muerdo!

Muchas gracias a ti, Nicholas, por tu tiempo, tus palabras y tus fotos personales. Espero que tanto 11,4 sueños luz llegue a mucha gente, así como tus próximas propuestas literarias.
Y a vosotros, amigos lectores, gracias, como siempre, por estar una vez más al otro lado de la pantalla.

Cristina Monteoliva

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